Estando próximo a las elecciones generales medito sobre todo
lo visto, realmente como nación estamos lejos de contar con una cultura cívica
y menos política, no sabemos leer lo que nos está pasando y sin darnos cuenta
seguimos alimentando, desde todos los sectores, un divisionismo que no nos hace
nada bien.
Me cuesta creer que en esta oportunidad vamos a elegir a
personajes que cuenten con una ética y moral que tanto requiere la nación, es
difícil poder determinar si los candidatos por quienes vamos a votar realmente
gobernarán pensando en el “bienestar general” de la población y que no están guiados por sus
intereses económicos y de poder.
Veo con mucha tristeza y con cierta repugnancia todas las
publicaciones que llegaron mi página de Facebook; se tocan además de personas a
problemas muy sensibles en nuestra sociedad sin tener la más mínima idea de lo
que están publicando.
Entre los problemas que se tocaron fue el de la homosexualidad,
y expresiones del más bajo nivel salieron a relucir, como cabrillos, cabrillas,
maricones, y en nombre de un Dios diferente al que yo creo conocer son ya
condenados y serían quemados tal como en Sodoma y Gomorra; creo que mi
Dios, el que yo creo conocer, nos hizo a todos a su imagen y semejanza, y los
homosexuales no toman esa opción, es su naturaleza, nacen
así; para los creyentes, Dios los mando
así, y si esto es injusto ya para ellos ¿quiénes somos nosotros para condenarlos?,
creo que esto último lo dijo el Papa Francisco (Jesuita). Y aun así en nombre
de estas elecciones aún queremos limitarles sus derechos. Con ello no
promuevo la homosexualidad, como he dicho, deseo que no existiera pero existe y
es parte de nuestra realidad.
Otro de los problemas que se ha tocado es el del
aborto, me imagino en un coliseo romano a todos mirando desde las
tribunas, es fácil levantarse y sentarse cuando queramos y ver a los
gladiadores peleando no sabiendo que ellos en muchos casos fueron amigos y posiblemente
hermanos de sangre. Creo que la despenalización del aborto es una necesidad, sabiendo que los derechos fundamentales a la Vida y a la
Libertad se confrontan sólo compete a la mujer que se encuentra en esta
situación y a la familia de menores de edad que han sido violadas a tomar esta
decisión. Tiramos la piedra sin saber a quién va a golpear. Es necesario que el
Estado intervenga con políticas de educación y políticas de seguridad que tanto
nos hacen falta. En la Maternidad de Lima existe un pabellón de niñas madres
(si me equivoco por favor me corrigen) que debe ser doloroso visitar así
también vemos en los postes y veredas anuncios más que subliminales, directos,
donde se indica “retraso menstrual…no te preocupes lo solucionamos” siendo indicadores simples para analizar y para retomar una postura
responsable.
El último problema al que me quiero referir (habiendo otros
muchos más que he recibido en mi página de Facebook) es el de mezclar la
Izquierda con el Terrorismo. El terrorismo sanguinario que vivimos por las
nefastas ideas de sendero luminoso (con minúscula), en estas elecciones
generales ha hecho abrir heridas y esto ha sido manejado irresponsablemente
como táctica de campaña política de partidos que no se denominan de Izquierda.
El tema es que nos olvidamos que este grupo nefasto se aprovechó de las
condiciones sociales en la que vivía la nación para ganar adeptos y son las
condiciones sociales, sin equidad, las que actualmente están latentes, la
brecha social y económica crece y no se dan las políticas adecuadas para
reducirlas; la concentración de riqueza sigue afectando el desarrollo de la
nación, son las transnacionales y los poderes económicos apoyadas por un
sistema donde predomina la corrupción las que la hacen más grande, de allí nace
la idea de una Izquierda que pregone los intereses de los menos pudientes,
hablo de una “Izquierda Moderna” y responsable y no una de izquierda que pregone
o instaure la violencia.
Por ello pido en lo que falta para que se den los comicios,
tener cuidado con las publicaciones que hagamos. En estas Elecciones Generales ningún
candidato me da confianza, ningún candidato me muestra sus credenciales de
contar con principios éticos y morales como para darle mi respaldo, no puedo
llevarme por sentimentalismos ni emociones, ni mucho menos por intereses
personales. Requiero gobernantes que sean realmente políticos y se pongan al
servicio de la Nación ¿hay alguno?...¿sólo uno?...¿alguien pone la mano al
fuego por uno de ellos?. Por el bien de la Nación espero equivocarme.
Comentarios sujetos a debate, no soy dueño de la absoluta
verdad.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario